El cielo no existe


Me cuesta pensar

que el cielo no existe,

que no hay un límite,

un lugar al que llegar

meta, fin.



El cielo no existe

y eso duele.

La falta de techo

me dificulta comprender.

Mi hábito

es buscar el confín,
la frontera divisoria,

ese lugar desde el cual

al llegar

puedes descansar

y afirmar

ya está, fabuloso, terminé.



El cielo no existe.


Quizás observando los múltiples cielos
que haya en cada pedazo de tierra
que malgasto al caminar
pueda encontrar

algún mensaje,

una señal

de que por fin

sí, 
he vuelto

estoy conmigo

en la tierra de la ilusión

y aquí

todo puede ser

de cielo y de mar

de astro y de sal

de nieve y de musgo

que con su discurso de agua impasible

pueda explicarme todo esto.

                                             Geología de la luna. Foto extraída de la Nasa


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