Soy muy grande


                         

                                 Diversidad de piedrinas en la playa

Qué alegría saber que puedo ser tan grande sin sentirme mal, ni pensar que estoy teniendo una crisis egoica, ni que me den ataques de grandeza. Es que soy grande de verdad, de la buena. A la vez todo ello es tan insignificante que sólo una risa, una carcajada cósmica en una diminuta mota de polvo, reflejaría una mínima parte de esa, mi grandeza. Pero qué gusto da sentirse así de grande, como una millonésima parte de un átomo. Navegar ahí, sin límites, suspendida de algo casi tan invisible como es la nada. Un cordoncito de amor que me recuerda que existo, que estoy viva y que puedo ser lo que quiera.

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